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hace 1 mes

La caída de los influencers y la lección de El viaje de Chihiro

Lujo, consumo y una vida aparentemente perfecta: ¿por qué cada vez más personas cuestionan a los influencers? El viaje de Chihiro ofrece una curiosa reflexión sobre lo que ocurre cuando la abundancia termina alejándonos de la realidad.

Durante años, las redes sociales han convertido el lujo en contenido: coches, viajes, mansiones, restaurantes exclusivos y una vida aparentemente perfecta. El problema aparece cuando esa imagen comienza a alejarse demasiado de la realidad de quienes están al otro lado de la pantalla. Y aquí es donde El viaje de Chihiro ofrece una comparación sorprendentemente interesante. Cuando tenerlo todo se convierte en una trampa Al comienzo de la película, los padres de Chihiro encuentran un enorme banquete y comienzan a comer sin preocuparse por las consecuencias. No saben de quién es la comida. No saben qué está ocurriendo. Simplemente ven abundancia y quieren consumirla. Finalmente, terminan transformándose en cerdos. La escena puede interpretarse como una crítica al consumismo y a la obsesión por tener más, algo que sigue siendo relevante décadas después. ¿Qué tiene que ver esto con los influencers? El problema no es ganar dinero ni disfrutar del éxito. La cuestión aparece cuando el lujo se convierte en el único mensaje. Durante años, una parte del contenido en redes se ha basado en mostrar una vida extraordinaria: viajes constantes, productos caros, coches de lujo y cifras millonarias. Pero mientras el nivel de vida mostrado aumenta, el contenido puede empezar a sentirse cada vez más desconectado de la realidad cotidiana de la audiencia. Y cuando ocurre eso, algo cambia. La audiencia deja de aspirar y empieza a cuestionar. El verdadero problema puede ser la desconexión Quizá la llamada “caída de los influencers” no signifique que las redes sociales estén desapareciendo. Puede significar que la audiencia está cansándose de consumir una fantasía que ya no siente cercana. Y ahí El viaje de Chihiro vuelve a cobrar sentido. La película no presenta el consumo como algo malo por sí mismo, sino como algo que puede convertirse en una obsesión cuando perdemos el control. Los padres de Chihiro no saben cuándo parar. Y quizá esa sea la pregunta que también deberían hacerse las redes: ¿Cuándo es suficiente? ¿Estamos ante un cambio? Las redes siempre han cambiado. Primero triunfó la autenticidad. Después llegaron los grandes creadores, el lujo, las colaboraciones y la profesionalización absoluta del contenido. Ahora parece existir una reacción hacia algo diferente: menos perfección y más realidad. Por eso quizá el futuro no sea el final de los influencers. Quizá sea simplemente el final de una determinada clase de influencer. Porque cuando la audiencia deja de creer en la fantasía, el personaje deja de funcionar. Y curiosamente, El viaje de Chihiro llevaba años recordándonos que cuando te dejas consumir por la abundancia… puedes terminar olvidando quién eres.